La Quinta es una churrería con historia. Cinco generaciones de churreros avalan un saber hacer que se transmite de padres a hijos. Cuando decidieron abrir su flagship en el casco histórico de Santiago de Compostela, el reto no era solo diseñar un local de hostelería: era crear un espacio que contara esa historia y la convirtiera en experiencia para el cliente.


El concepto
El punto de partida conceptual del proyecto fue el origen histórico de los puestos de churros en España: los parques y plazas del siglo XIX, donde los primeros churreros ambulantes instalaban sus puestos en días de feria. Ese universo fue la inspiración para diseñar un interior que transporta al cliente a ese ambiente de plaza ajardinada, con toda la comodidad de un espacio cerrado y acogedor.
El espacio interior se configuró como la recreación de una plaza típica de parque decimonónico: vallas y mobiliario de forja, azulejos con ilustraciones en sepia, vegetación integrada en el diseño y elementos que evocan los mercados y ferias de la época. Todo construido para que el cliente se sienta como en una plaza en día de feria, degustando un chocolate con churros, pero con el confort de un interior cálido durante todo el año.
El reto de los plazos
Este proyecto supuso uno de los mayores desafíos en cuanto a tiempos de ejecución. La misión era completarlo en menos de dos meses. Lo conseguimos. Una planificación rigurosa desde el primer día y una coordinación precisa de todos los gremios implicados permitieron cumplir ese plazo sin comprometer ni un solo detalle del diseño.




Materiales y fabricación a medida
Todo el mobiliario fue diseñado y fabricado a medida siguiendo la línea de imagen de marca que La Quinta estaba construyendo desde las fases más iniciales del proyecto. No hay piezas de catálogo: cada elemento fue concebido para ese espacio y para ese concepto.
Las ilustraciones de los azulejos fueron realizadas a mano por la artista S. Saá, dando al espacio una pieza única e irrepetible. El suelo fue también diseñado y fabricado a medida: no existe otro igual en el mundo. La autenticidad fue el criterio rector de cada decisión de diseño, desde el homenaje a los toldos de los mercados hasta el packaging más actual para el servicio de delivery.



Resultado
Un espacio con identidad propia, coherente con los valores de una marca que lleva cinco generaciones construyendo su reputación. Un local que no solo vende churros, sino que genera una experiencia que justifica la visita y la repetición.
Ficha del proyecto
- Tipo: Diseño de interiores para hostelería
- Cliente: Churrería La Quinta
- Servicio: Diseño de interiores, mobiliario a medida y dirección de obra
- Localización: Casco histórico de Santiago de Compostela, Galicia
- Año: 2023
- Estado: Completado
- Créditos de obra de Churrería La Quinta :


